LA SIEMPRE VIVA | Miguel TORRES

LA SIEMPREVIVA ESCRITA Y DIRIGIDA POR MIGUEL TORRES Precio único: $30.000 FUNCIONES : Del 29 de octubre al 8 de noviembre Miércoles a sábado: 8:00 pm

LA SIEMPREVIVA

ESCRITA Y DIRIGIDA POR MIGUEL TORRES

Precio único: $30.000

FUNCIONES : Del 29 de octubre al 8 de noviembre

Miércoles a sábado: 8:00 pm

La siempreviva vuelve con sus últimas ocho funciones.

Estrenada en 1994 cuyo tema central es el de los desaparecidos del Palacio de Justicia, con más de mil presentaciones hasta la fecha, seleccionada por la Revista Semana en su encuesta de fin de siglo entre críticos, especialistas y público en general, como una de las 5 obras más importantes del Teatro Colombiano del siglo XX y de descollante figuración en eventos internacionales.

SINOPSIS

La obra se basa en una patética realidad de la historia reciente de Colombia: el holocausto de la toma del Palacio de Justicia en noviembre de 1985. El argumento no parte, sin embargo, del hecho histórico. Más bien el acontecimiento “irrumpe” dentro de una historia que se desarrolla con situaciones, personajes y conflictos propios dentro de una casa del barrio La Candelaria de Bogotá.

Lucía, viuda madre de dos hijos, Julieta y Humberto, se ve obligada a convertir su casa en inquilinato para poder sobrevivir. La casa termina por ser hipotecada a uno de los inquilinos, don Carlos, un usurero dueño de una prendería, quien poco a poco se va apropiando de las pertenencias de los demás, hasta el extremo de cobrarse sus deudas con los favores de una atractiva inquilina, Victoria, una manicurista sometida al yugo machista de su marido, Sergio, mesero y payaso ocasional. Esta pareja conforma el nudo pasional de la historia.

Julieta, la hija de la viuda, es una joven seria que rechaza los consejos de su madre, presionada por la situación económica, de aceptar las pretensiones amorosas del doctor Espitia, su profesor de tesis. Ella prefiere trabajar en empleos temporales para costearse su carrera de abogada, Uno de esos empleos es, precisamente, el que está desempeñando en la cafetería del Palacio de Justicia cuando sobrevienen los trágicos sucesos que producen su desaparición.

La cotidianidad inicial, matizada de humor y de ironía, se va transformando en el drama individual de cada inquilino en su relación con los otros, principalmente en el drama de una madre desesperada que no se resigna a la desaparición de su hija y lucha con todas sus fuerzas para recuperarla, hasta acabar devorada por el infierno de la locura.

Julieta Marín, la desaparecida, será la siempreviva, la que algún día, anclado en las esperanzas de la madre, volverá a entrar por la puerta por la que salió para irse a trabajar, la mañana del 6 de noviembre de 1985.

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